
LA FERIA DE SANT MIQUEL DE LLÍRIA
Tienen su origen en el siglo XV, siendo el año 1446 cuando se celebró por primera vez la feria, con un marcado carácter agrícola, y que arrancaba el día de Sant Miquel. Hoy en día, a lo largo de las dos semanas de feria y fiestas, el Ayuntamiento de Llíria ofrece un variado programa de actividades y espectáculos, como la feria de atracciones, la feria gastronómica "A mos redó", el concurso de calles decoradas, conciertos de música a cargo de las bandas de música de la ciudad, fuegos artificiales, y muchas más iniciativa lúdicas, que complementan los actos religiosos, y que consituyen una de las fiestas más atractivas de la zona.
En esos días, es tradición la subida al monasterio que, durante esas fechas, está lleno de puestos de venta ambulante, con todo tipo de objetos y alimentos para los peregrinos.
28 DE SEPTIEMBRE: LA BAIXÀ
"La Baixà" tiene lugar el día 28 de septiembre, cuando una vez celebrada la misa en su honor, la imagen de San Miguel es bajada, por "Els Portants de Sant Miquel" desde el Real Monasterio hasta la iglesia de la Asunción, entre los aplausos, canciones y vítores de los asistentes, construyendo un ambiente mágico y emotivo.
A mitad de recorrido, se produce el encuentro con el otro patrón de la ciudad, San Vicente Ferrer, en el que ambas imágenes se juntan en un gesto plagado de simbolismo, suponiendo la unión espiritual de los dos patrones, que funden su protección como si de una sola se tratara.

29 DE SEPTIEMBRE: SANT MIQUEL
El día de Sant Miquel tiene lugar una solemne procesión con los dos patronos de Llíria. Por una parte la imagen de San Vicente, de la que salen diversas cuerdas tiradas por niños y niñas vestidos con los trajes tradicionales valencianos (saragüell el de los niños, y fallera el de las niñas). Por otra parte, la imagen de San Miguel, va escoltada por dieciséis hombres, vestidos de caballeros medievales, y 9 niños vestidos de ángeles. Ambas imágenes van siempre acompañadas por las dos bandas de música.
30 DE SEPTIEMBRE: “LA PUJÀ”
Los actos de carácter religioso se clausuran el día posterior, con la subida de nuevo a de la imagen al Real Monasterio de Sant Miquel, donde, una vez celebrada la misa, todo vuelve a la normalidad, y a la espera de volver a celebrar la festividad del arcángel San Miguel el próximo año.

EL PATRÓN DE LLÍRIA, EL ARCÁNGEL SAN MIGUEL
La misteriosa coincidencia del patronazgo y el final del cólera y la sequía
El año 1855 no fue un gran año para Llíria, pues afectado por la sequía en sus campos agrícolas, la pobreza de sus habitantes, las malas condiciones higiénicas y las muertes por cólera, tiñieron ese año de sufrimiento para su población.
Sin embargo, ese mismo año, el Papa León XIII declaraba el patronazgo canónico del Arcángel San Miguel para la villa de Llíria, a la que dos años después, y bajo la regencia de la reina María Cristina, se le concedería el título de Ciudad.
Las crónicas de la ciudad, a cargo de su cronista oficial D. José Durán Martínez, dejan rastro de cómo se sucendieron sus acontecimientos.
...Corría el año 1885 (...) La población se hallaba consternada y presa del natural pánico, pues apenas había familia que no llorara el fallecimiento de alguno de sus miembros. (...) Y ante cuadro tan desolador, Llíria no contaba con Patronato alguno legalmente reconocida a favor de ningún Santo. Cierto que la devoción a San Miguel, que se contaba por siglos, era extraordinaria, pero no estaba reconocido canónicamente como Patrón.
Por fin el 4 de agosto, después de 2 meses largos de epidemia, ceso ésta repentinamente. La primera demostración de agradecimiento fue el canto "Te Deum" de todo el pueblo en masa precedido por el Ayuntamiento(...). Luego de esto, las 2 bandas de música recorrieron las calles de la población al son de alegres pasacalles. (...)
Haciéndose intérprete de todo ello, el Ayuntamiento, en sesión del 14 de setiembre acordó que se suplicase a Su Santidad León XIII la declaración del Patronato de san Miguel a favor de la Villa, formalizándose así mismo la elección por parte del reverendo Clero.
El día 4 de octubre, desde las primeras horas de la mañana el cielo benefició a sus campos con abundante agua, en señal, sin duda, de las gracias espirituales que en aquel mismo día quería concederles.
Unas horas más tardes, ese mismo día, el reverendo señor Cura Ecónomo, recibió un telegrama expedido desde la Ciudad Eterna en el que se le comunicaba que su Santidad León XIII había accedido a los deseos de Llíria concediéndole la especialísima gracia de su Patronazgo canónico, el Patronato de San Miguel de Llíria.
El júbilo y alegría de toda la población fue extraordinario. Inmediatamente y como brotando espontáneamente del sentir íntimo del pueblo, las 2 bandas de música - la Vieja y la Nueva- recorrieron las calles formando un grupo compacto.
Llíria estaba de enhorabuena. La fiesta del 29 de septiembre fue declarada de precepto por el Papa León XIII el 24 de septiembre de 1885. Y además, tenía cuanto deseaba y había apetecido por mucho tiempo: la peste terminada y la sequía acabada.
Bibliografía:
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Ajuntament de Lliria.
Amadeo Civera, J. A. Llibrer, Francesc Rozalén y otros (2006) Sant Miquel de Llíria.
Libros de Feria y Fiestas de San Miguel (diversos años)